Decisión con sabor amargo-dulce.

Hay muchas ocasiones en la vida en las que se nos plantea una decisión, elegir un nuevo camino, tomar un desvío o incluso sacar la cabeza por la ventanilla contraria.

Para mí ese día tenía todo lo comentado previamente, era como aquella montaña rusa que te aterroriza a la que te subes porque sabes que si no te arrepentirás. Y mientras dejas a tu amable “sujeta-bolsos” abajo en tierra segura, te preguntas si realmente deberías haber subido.

Yo tenía claro que la atracción era el destino, pero dejar uno de los bolsos más bonitos allí esperando era jodidamente difícil. 

Y lo sé, en algún momento la montaña rusa parará y volveré a sujetar mi preciado bolsito, pero muchas veces no tenemos ni idea de cuanto tardaremos en poner pie en tierra.

Piénsalo.

¿Cuántas veces te ha parecido una eternidad el trayecto del ascensor? ¿Y cuántas otras te has sorprendido a ti mismo/a preguntándote “ya hemos llegado al primer piso”?

Y me surgía la gran duda.

¿Y si todo iba a ser siempre así? Decidir cuando subir y cuando quedarte con el bolso.

Por suerte, tengo ciertos recuerdos de personas maravillosas que han atravesado el océano y las siento aquí cada día, para recordarme algo… Muy importante.

Tú decides subir, tú decides bajar, tú decides sujetar el bolso.

redd-angelo

Fotografía: Redd Angelo.

¿QUIERES MÁS?

iconoSi te ha gustado lo que has leído quizás te apetezca indagar más, te dejo mis redes sociales🙂 y sobre todo comparte tu opinión con nosotros en los comentarios:

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s