Escritora brújula.

Escribir es un escudo.

Se cuelan las letras por la palma de mi mano, atraídas aquí por el viento o quizás la lluvia que estalla en la calle. Fíjate que ironía, yo que odio resbalarme o no caminar firme, escribo tan sólo cuando estar de pie es complicado.

Escribir siempre ha sido mi adrenalina, aquella inquietud que nace en mitad de la noche de saber que te dejas algo en el tintero. Palpitante trémulo que implica desvelarte, saltar de la cama, coger el bolígrafo y papel más cercano y anotar la idea que te ha convertido otra noche más en presa del insomnio.

Las horas en la noche siempre se dejan acariciar con más precisión, cómo si pudiésemos arañar a esos minutos unos segundos de más, haciendo así de las cifras un vaivén y no un cálculo exacto.

Escribir. Si, escribir.

Sin un para quién, sin un por qué, sin un plan, sin un trazado a seguir. Dejarse llevar.

Quizás cómo las olas que rompen cuando quieren, orgullosas y pretenciosas de su movimiento, en la orilla. Yo nunca escuché a nadie juzgarlas sin admiración. Quizás yo quería sentir eso, libertad de romperme y no ser juzgada.

Con esa clara idea, la noche se convertía en amiga, cómo ya he dicho eramos cuatro en mi habitación: el insomnio, la noche, la tinta y yo.

Formábamos un curioso cuarteto que tenían una relación amor-odio. A ratos seducirnos era el mejor plan, pero al darnos la vuelta llamaba a la puerta la señorita crítica para decirnos que estábamos haciendo demasiado ruido. Había que bajar la voz.

Yo bajé la voz durante mucho tiempo, por miedo, por inquietud, por desprecio, por sencillez, por negligencia y también, para qué negarlo, por ingenuidad.

Ingenuidad de desconocer que la única manera de vivir firme en este mundo es estar de pie siendo uno mismo. 

Del miedo dicen que suelen nacer corazas que cuesta destruir, yo quiero reivindicar que las corazas nacen de la fuerza de la felicidad. El brillo puede asustar incluso a los más valientes.

Pero cómo dicen algunos, aunque nunca sabré quiénes, asusta más un mundo sin luz.

Dispuestos a brillar, que seamos nosotros. 

Dispuestos a brillar, que seas tú dejando de ser ingenuo. 

Dispuestos a brillar, que sea yo alargándote la mano para que vengas conmigo.

 

SONY DSC

¡Gracias!

  1. Deja un comentario en el blog:)
  2. Puedes unirte a mi página de facebook ¡No te olvides de darle al Me Gusta!
  3. También puedes escribir un tweet y decir todo lo que opinas en mi perfil @TamaraMosbyT o añadiendo el hashtag #loquenoescribíayer
  4. Finalmente, puedes seguirme en Instagram
  5. Madre mía… y ahora también en Youtube
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s